Todo el tiempo que estás aquí, con las cosas que ves, el estado del
centro médico, el material de los niños en la escuela, la higiene que
tienen o no… Una se pregunta continuamente qué es lo que realmente se
puede hacer aquí, cómo es posible que sigan existiendo en tales
circunstancias y qué futuro hay para el Sáhara.
La duda aparece en la cara de cada una de nosotras, la impotencia, la
desesperación muchas veces, el desconsuelo de querer hacer más pero
tampoco saber exactamente cómo ayudar en una cultura en la que realmente
somos invitados y no la conocemos en profundidad…
Hay distintas opiniones y sensaciones dentro del grupo y los debates
son continuos. Por mi parte, intento escuchar y atender a todos,
aprender lo máximo posible y disfrutar de su cariño, su atención, sus
comidas, sus cuidados, sus risas, los viajes y este paisaje extraño y
ajeno que cuando anochece deja el cielo más estrellado que he podido
observar en mi vida.
MI OPINIÓN SOBRE ESTO: A mí me parece muy bien que ella le ayude a los niños, niñas hombres y mujeres de SÁHARA y que también ella agradece mucho el cariño de los niños y que le pueda atender a todos y a todas, pero como ya sabemos de que le estamos mandando un kilo de garbanzos, de habichuelas..., pero otros dicen: ¡ ah, para qué me voy a gastar dinero en comida para ellos si hay mucha crisis...!. Pues no aunque haya crisis tenemos que comprar por lo menos un kilo de algo, ¿por qué vosotros y vosotras sabéis el hambre que pasan los chiquitines que hasta se están muriendo? por favor os lo pido colaborar, solo un kilo y también colaborar en la página, ¡por favor!
No hay comentarios:
Publicar un comentario